Esta receta es tan sencilla que se explica prácticamente en el título. Es fácil nivel «hacer la O con un canuto», pero no por ello deja de ser una magnífica receta. La zanahoria sous vide es una de esas cosas que justifican por sí sola la compra de una maquinita de cocinar a baja temperatura (como esta). Con la baja temperatura se consigue dejarla en su punto de cocción justo, potenciando los azúcares y el sabor de la zanahoria pero manteniéndola un pelín crujiente. Vamos, nada que ver con esa triste zanahoria hervida y pachucha que sería el triste acompañamiento en un triste menú.
Aquí les daremos un toque oriental, combinándolas con dos ingredientes básicos de la cocina japonesa: salsa de soja y mirin. La salsa de soja ya es más que conocida, pero el mirin no tanto. Se trata de un vino de arroz primo hermano del sake, pero con menos graduación y más dulce. Vamos, un vinagre muy sabroso y dulzón tirando a suave que aporta un toque distinto a todos esos platos a los que les añadirías un vinagre muy sabroso y dulzón tirando a suave.
Allá vamos con la receta.
Zanahorias sous vide con soja y mirin
Tiempo de preparación: 5 min · Tiempo de cocción: 45 min · Temperatura: 85ºC
Ingredientes:
- 1 manojo de zanahorias
- 2 cucharadas de soja
- 2 cucharadas de mirin
- Aceite de girasol
- Una cucharadita de semillas sésamo (opcional)
Ponemos el circulador en marcha a 85ºC.
Lava bien las zanahorias y pélalas (si son muy pequeñas, sáltate el pelado).
Mete las zanahorias en una bolsa de cocción y echa la soja y el mirin.
Ahora viene el punto crítico: el envasado de las zanahorias con el líquido. Trucos: 1) hacer la bolsa más grande de lo normal para tener más tiempo de reacción cuando el líquido empiece a subir. 2) Dejar la bolsa colgando en el borde de la mesa mientras hacemos el vacío para que la gravedad juegue a nuestro favor. 3) No ser perfeccionista y conformarse con un vacío no perfecto. Sella la bolsa unos segundos antes de lo que lo harías si no hubiera líquido. 4) Sé previsor y congela en cubitos la mezcla de soja y mirin.
Ya tenemos las zanahorias selladas. Las metemos en el agua a 85ºC durante 45 min.
Pasados los 45 minutos abrimos la bolsa y reservamos los jugos.
Ponemos una sartén a fuego fuerte, echamos un chorrito de aceite de girasol y marcamos un momento las zanahorias.
Bajamos el fuego y añadimos el jugo de la cocción y lo reducimos un poco. Lo vertemos encima de las zanahorias.
Servimos inmediatamente y si tenemos semillas de sésamo y si nos da la gana le esparcimos un puñadito por encima.
Y… ¡e-e-e-e-e-e-eso es todo amigos! 🙂